No todo lo que se vuelve viral es correcto, ni legal. Ante la reciente circulación de videos que muestran a menores de edad en las calles de Cabimas, el Sistema de Protección (SMPNNA) ha recordado un punto vital: la imagen de un niño no es contenido público. Más allá de la desinformación, existe un marco legal que protege la identidad de nuestros pequeños.
Puntos Clave (Valor agregado):
- Abordaje Inmediato: El equipo multidisciplinario de la Alcaldía ya atendió los casos específicos mostrados en los videos del pasado 20 de abril, garantizando su bienestar.
- Lo que dice la LOPNNA: El Artículo 65 es claro: se prohíbe exponer o divulgar imágenes de niños, niñas y adolescentes contra su voluntad o la de sus representantes.
- El peligro de la «zozobra»: Las autoridades advierten que muchos de estos materiales se usan para desinformar o crear una falsa sensación de alarma en la colectividad.

¿Por qué no debemos compartir esos videos?
- Revictimización: Expones al menor al juicio público.
- Seguridad: Revelas la ubicación y rutina de niños vulnerables.
- Sanciones: Quienes difunden estos materiales pueden enfrentar consecuencias legales según la Constitución y la LOPNNA.
🏠 El Hogar es el Único Lugar Seguro: Un Llamado a la Conciencia
La calle no es una escuela, no es un parque y, sobre todo, no es un refugio. Como sociedad, y especialmente como padres, debemos entender que el entorno urbano es un espacio de paso, nunca un lugar donde un niño deba permanecer sin la protección directa de sus figuras de referencia.
¿Por qué la calle es un riesgo invisible?
- Exposición al peligro: Un niño en situación de calle es vulnerable a accidentes viales, abusos, explotación y a la influencia de entornos que no corresponden a su edad.
- Pérdida de identidad: La calle desdibuja los límites del respeto y la autoridad. El niño deja de verse como un estudiante o un hijo para ser visto, lamentablemente, como una cifra más de vulnerabilidad.
- Impacto psicológico: La sensación de abandono o de falta de supervisión genera heridas emocionales que dificultan el desarrollo de una vida adulta sana y funcional.
La responsabilidad empieza en casa.
Ninguna situación económica o dificultad familiar justifica exponer la integridad física y mental de un menor. El llamado hoy es a la vigilancia activa y al compromiso:
- Prioriza su educación: El lugar de un niño es el aula o el patio de juegos supervisado, donde se construye su futuro.
- Busca apoyo: Si la situación familiar es compleja, Cabimas cuenta con instituciones y redes de apoyo diseñadas para orientar a los padres antes de que la calle se convierta en una opción.
- No los dejes solos: La autonomía se enseña paso a paso, pero la presencia de un padre o representante es el «chaleco salvavidas» que todo menor necesita en el mundo exterior.






